miércoles, septiembre 10

Agradecemos a la Paraolimpiada

Al inaugurarse la Paraolimpiada, la gente se dio cuenta de que la afirmación de que “las dos Olimpiadas serán igualmente magníficas” no son palabras que no valen, pues podemos agregar incluso otra afirmación: Agradecemos más al grandioso encuentro paraolímpico.

En la ceremonia de inauguración de la Paraolimpiada, los actores minusválidos repitieron una y otra vez un término: agradecer.

Ellos, cantando y bailando, agradecían al viento y la lluvia, agradecían al cielo y la tierra, agradecían a la luz solar, agradecían al calor de la sociedad humana.
Sin embargo, viendo los brillantes rostros risueños de los deportistas minusválidos de diversos países, sus movimientos rítmicos y llenos de vigor, los besos que lanzaban hacia todas partes y su lenguaje de señas; viendo al pianista ciego Jin Yuanhui llevando maravillosamente, a través de las melodías de Chopin, las cuatro estaciones desde el “Nido de Pájaro” hasta todos los rincones del mundo; viendo a la chica de ballet Li Yue que perdió una pierna en el terremoto de Sichuan, con ayuda de las manos de un tío ciego, volviendo a poseer la punta de pie que da más vueltas; viendo a Hou Bin, sentado en una silla de ruedas, haciendo grandes esfuerzos para subir poco a poco y llevar las llamas olímpicas a la torre principal...todo esto permitió que los agradecimientos en el corazón de las personas sanas se acumularan de manera paulatina.Así es.

En los Juegos Paraolímpicos, los que más agradecimientos merecen son precisamente estos deportistas minusválidos que desarrollan la más firme y tenaz voluntad de vida hasta el límite y que desarrollan la optimista conciencia de vida hasta el límite.

Ellos, o de baja talla, o no ven el mundo multicolor, o andan tambaleándose, pero no se echan al suelo, sino que se ponen más derechos de pie.
Ellos viven más serenos, más finos, prestan unos a otros mayor atención a los sentimientos y pensamientos y tienen más amigos.

En el acto inaugural, los actores minusválidos ofrecieron un ámbito merecedor de admiraciones; luego en las competiciones, los deportistas minusválidos, con fuerza de voluntad asombrosa, han venido protagonizando un diálogo más destacado, más excelente y más conmovedor, pues para el mundo, la Paraolimpiada no es una competición atlética, sino un “diálogo”, un “diálogo” entre los minusválidos para consolarse, calentarse y alentarse en forma recíproca, y también un “diálogo” entre los minusválidos y las personas sanas para consolarse, calentarse y alentarse de manera mutua.
(continúa)

peopledaily

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