jueves, octubre 9

¿Qué hacemos con el ¡olé!?

Manuel Bohórquez

El problema de este tipo de conciertos en la Bienal de Flamenco , entre otros, es que tienes que aguantar la respiración desde el principio hasta el final porque corres el riesgo de que el que ocupa la butaca de al lado te mande a callar. 

El hermano mayor de la Niña de los Peines, Arturo, asistió una noche en el Lope de Vega a un concierto de piano y, como le llegó la música al alma, se levantó de la butaca y le dio tres olés al pianista que sonaron en Triana. Y casi lo echan del teatro a gorrazos.

Por mucho que se empeñe la Bienal de Sevilla, el flamenco es el flamenco y la música clásica es la música clásica, aunque unos hayan bebido de otros y hace siglo y medio las tiples cantaran malagueñas y peteneras y La Macarrona bailara una polka por bulerías en El Imparcial de Madrid. Los flamencos estamos hechos a comentar en la butaca, con el de al lado, lo que escuchamos o vemos. 

“Acaba de cruzar a Paco la Luz con Tío José de Paula”, por ejemplo. 
Imagínense que anoche me da por decirle a El Juani de la Algaba, dormido todo el concierto, que José María Gallardo acababa de cruzar a Falla con Piazzolla.



Imagen e información tomados de El Correo de Andalucía

No hay comentarios:

Publicar un comentario