El templo de la calle Agüero es su búnker. Su lugar de trabajo, de oración, de prédica, de grandes y pequeñas conversaciones. Allí está instalado Tzvi Grümblatt, el gran rabino de Jabad Lubavitch, el movimiento jasídico y la organización judía que más ha crecido en nuestro país en los últimos años.
Jabad son las iniciales de tres palabras hebreas, jojmá, biná y daat , que significan "sabiduría, razonamiento y conocimiento". Lubavitch (en ruso, luba significa "amor", y vitch , "ciudad") es un pueblo bielorruso donde surgió el movimiento. De manera que Jabad Lubavitch significa la confluencia entre la razón, lo intelectual, y la pasión, lo emocional.
Grümblatt seduce a jóvenes y a poderosos, a los más humildes y a los empresarios. Personaje carismático e implacable, respetado y temido, es tan riguroso en su estudio de los libros sagrados como en cada una de las palabras que pronuncia. Lo suyo es, en parte, impulsar el trabajo social en un hogar para niños desamparados y personas en estado desesperante: el proyecto Ieladeinu ( www.ieladeinu.org ).
Pero lo que más llama la atención es su objetivo de convertir a cada judío en un eximio practicante. Nunca como ahora los Lubavitch fueron tan visibles en la Argentina. Existe un resurgimiento de una forma más rigurosa de judaísmo, menos relacionada con la época, que llega a cada barrio; centenares de sedes ubicadas en Recoleta o en Puerto Madero, en Once o en Villa Crespo, en Palermo o en Núñez, se han instalado en los últimos años. Hombres con trajes y sombreros negros, largas barbas y peies , chiquitos con su cabeza cubierta, mujeres con faldas hasta los tobillos, pelucas... Todo esto ha sido el resultado del trabajo incansable de Tzvi Grümblatt.

hola anaiv!!!!!!
ResponderEliminarno sé demasiado la historia de ellos, salvo que fueron siempre perseguidos y masacrados.
pero creo que está bueno que se asomen a la sociedad, como cualquier otro ser humano.
tal vez sea hora de una reivindicaición......
gracias por esta divulgación!!!!
un abrazo y buen domingo