domingo, marzo 8

Afinación Semanal de la Conciencia de la Kabbalah: Puedes Entrar

Había un gran kabbalista que siempre empezaba sus charlas con una broma. Él afirmaba que eso ayudaba a sus estudiantes a entrar en un estado más relajado y a crear un entorno más amigable en el cual aprender.

La mayoría de nosotros somos conscientes de que cuando las personas están sonrientes y felices irradian un tipo de energía diferente que cuando están deprimidas y pesimistas. Creo que una de las razones por las que esto sucede es muy sencilla: cuando las personas están muy implicadas en sí mismas, enfocadas en su propio deseo de recibir para sí mismas, se consumen pensando en lo que necesitan, lo que les falta y lo que les va mal en la vida.

Cuando una persona frunce el ceño, generalmente se debe a que sus pensamientos están enfocados sólo en sí misma. Pero cuando una persona irradia una amigable sonrisa, es como un cartel de neón que dice “puedes entrar”.

Una buena sonrisa tiene el mismo efecto que la luz del sol. Piensa en cómo te sientes cuando miras por la ventana y el día es gris. Ahora piensa en cómo te sientes cuando el sol brilla y cómo te nutre tanto física como emocionalmente.

Las sonrisas nos nutren espiritualmente. 

Mi madre y maestra Karen Berg dice a menudo que si cada día nos despertáramos pensando que todo lo que “pensamos” que tenemos es de prestado, nos resultaría más fácil sonreír y dar a los demás. Y realmente tenemos grandes dones para compartir. El Creador nos ha dado a cada uno de nosotros algo especial, un pedazo de su divinidad, y el único motivo por el que no compartimos este don es porque no nos damos cuenta de su gran potencial.

La forma de realzar este potencial y sacar la parte de nosotros que es parte del Creador es entender que la Luz está siempre encendida. Citando de nuevo a mi madre: “Todo lo que tenemos que aprender es cómo encontrar el interruptor. Mediante nuestras sonrisas y nuestras risas, el interruptor se vuelve más visible para nosotros”.

A medida que nos acercamos a la meta de eliminar el dolor y el sufrimiento del mundo y las cosas se ponen más difíciles, puede que nos cueste más reír y sonreír. Pero siempre debemos guardar en nuestra conciencia que la energía siempre presente del Creador está a nuestra disposición para que saquemos partido de ella...

...si tan solo vamos a nuestro interior y la extraemos de allí.

Todo lo mejor,

Yehudá











Encuentro la fuerza para refrenar anhelos egoístas.

A través de este Nombre pido lo que mi alma necesita, no lo que mi ego quiere

Siento un profundo agradecimiento por cualquier cosa que la vida me depare.

Esto me trae felicidad en el más profundo sentido.

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