sábado, mayo 21

Desmentidas, errores y olvidos de Florencia Kirchner

Las refacciones en la Quinta de Olivos

Aunque la hija de Cristina dijo que no se tocó nada en el predio presidencial, la historia la contradice.


Florencia Kirchner habló el jueves de política en su comunicado en el que intentó desmentir la información sobre los gastos millonarios en obras de refacción de la Quinta de Olivos durante el tiempo en el que gobernaba su madre. También dio su visión personal sobre que significa estar embarazada. Y habló de historia.
Salvo en sus opinones políticas –como en ese ámbito, siempre discutibles-–y sobre todo en lo que dijo sobre el proceso de la procreación, el resto de su escrito tenía errores de todo tipo.
En principio, la nota sobre los 28 millones de pesos de gastos K en la Quinta de Olivos no fue difundida por “anónimos” del portal Infobae, como ella intentó ironizar. La información fue publicada en Clarín por el periodista de investigación Daniel Santoro.
La hija de Kirchner reveló cuestiones que quizás ahora tengan otro sentido: dijo que “Cristina”, su mamá, “cuidó el chalet presidencial”, en el cual “no se tocó nada”, porque es “una casa que pertenece a todos los argentinos, no es nuestra”. El mismo criterio podría aplicarse a la Casa Rosada, un edificio estatal cuyos ambientes principales fueron modificados por “Cristina”.
Respecto a la Quinta de Olivos, las apreciaciones históricas que hizo Kirchner hija están equivocadas.
Ella describió a la residencia como un lugar que debía preservarse tal como se lo ecuentran siempre sus nuevos habitantes. No es así.
El historiador Daniel Balmaceda contó a Clarín que el predio donde viven los Presidentes fue donado al Estado por Carlos Villate Olaguer: “Era hijo de Miguel de Azcuénaga, y además descendiente del virrey Olaguer”. Su único requisito para donar ese predio magnífico fue que los mandatarios argentinos vivieran allí mientras ejercieran su cargo. Si eso no pasaba, entonces pedía que se haga allí un parque público.
Respecto a las refacciones, se hicieron siempre y están permitidas.
El primer Presidente en modificar la arquitectura de la residencia oficial fue Juan Perón.
El historiador Balmaceda recuerda además que “durante la década del 50 la Quinta de Olivos solía abrirse a la gente que vivía en la zona: cuando había inundaciones, los chicos afectados por la subida del agua eran recibidos en la residencia presidencial: se les daba de comer, por ejemplo”.
Quien también construyó obras en Olivos fue la primera presidenta democrática de la Argentina, María Isabel Martínez, viuda de Perón. Levantó una capilla en la que pensaba guardar los restos de su marido.
Isabel fue derrocada por un golpe militar. El dictador Videla quitó esa construcción religiosa aunque peronista, entre otras refacciones.

Curiosidades de la historia y la actualidad: el Presidente que menos tiempo habitó la residencia, solo un día, es quien le dio nombre a la agrupación juvenil en la que milita Florencia Kirchner, y que liderada su hermano Máximo: Héctor Cámpora.

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