Mostrando entradas con la etiqueta La Nación- Revista-. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Nación- Revista-. Mostrar todas las entradas

domingo, noviembre 9

A Santiago, por cualquier camino

Es, sin duda, una de las travesías más famosas del mundo; de hecho, para muchos es el trekking por excelencia.

Pero también es una manifestación de fe inigualable, que recorre gran parte de la provincia española de Galicia para terminar en Santiago de Compostela, una de las tres ciudades santas de la cristiandad.

El Camino de Santiago, de él se trata, es una experiencia extraordinaria que año tras año es desandado por millones de peregrinos de todo el mundo que llegan hasta ahí para recorrer alguna de las seis rutas tradicionales (existen otros muchos caminos alternativos, desde los llamados francés o inglés o los que se hacen en bicicleta), que tienen recorridos de variada distancia y que arrancan en los 35 kilómetros.


Claro que tanto interés tiene sus cultores en nuestro país, que se agrupan en la Asociación Amigos del Camino de Santiago en la Argentina, entidad dedicada a brindar información y asesoramiento a quienes estén interesados.
Para más datos pueden comunicarse por el (15) 6575-1910 o en la Web
www.caminodesantiago.com.ar

Libros / Adelanto-Los números, ese placer

Adrián Paenza ha logrado transformar la matemática en un best seller.
Este es un adelanto del cuarto volumen de su saga de divulgación, Matemática... ¿estás ahí?, que publica Siglo Veintiuno Editores y cuyas tres primeras entregas han vendido más de medio millón de ejemplares

Miedo. Eso es lo que tiene un alumno cuando empieza una clase de matemática.
Tiene miedo porque de antemano la sociedad lo prepara para que no entienda .
Le advierte de todas las maneras posibles que es un tema difícil .
Peor aún: lo condiciona de tal forma que lo induce a creer que él no será capaz de hacer nada con la matemática, porque no pudieron sus padres, no pudieron sus hermanos, no pudieron sus familiares, no pudieron sus amigos, no pudieron sus abuelos?
En definitiva: nadie pudo .

Dígame si esas condiciones (ciertamente exageradas adrede) no predisponen a una persona a tener miedo? Así, sólo los valientes resistirán.

Pero no sólo le tienen miedo a la matemática los alumnos. También los padres, familiares y amigos. Y, por último, también los docentes.
Quizá no lo exhiban, o quizá lo puedan encubrir, porque en definitiva el docente tiene el control. El docente tiene el poder. El docente decide qué se estudia, desde dónde y hasta dónde. Decide cuáles son los problemas que prepara y enseña. Y decide cuáles son los problemas que los alumnos tienen que resolver, en la clase, en el pizarrón, en la casa y en una prueba. El docente tiene, en algún sentido, la sartén por el mango.

Pero aun así, creo que también tiene miedo. Quizá no tanto frente a los alumnos porque, en todo caso, siempre tendrá la posibilidad de decidir qué contestar y qué no. Pero el docente, internamente, sabe que lo que no necesariamente podría contestar es:

a) Para qué enseña lo que enseña.
b) Por qué enseña lo que enseña
y no otra cosa.
c) Qué tipo de problemas resuelve.

Un docente, por lo general, tiene la tentación de contar una teoría. La teoría aparenta ser muy buena porque parece (dije parece) que trae respuestas.
Pero el problema que tienen estas teorías es que suelen resolver problemas que los alumnos no tienen.
Peor aún: suelen dar respuestas a preguntas que los alumnos no se hicieron, ni le hicieron a nadie. Y mucho, mucho peor aún: esas mismas teorías suelen dar respuestas a preguntas que ni siquiera los docentes se formularon fuera de la clase.
(continúa)

Dubai: mundo millonario, en construcción

Qué tiene esta ciudad de los Emiratos Arabes para que todos hablen de ella: un exclusivo hotel siete estrellas, islas artificiales y, pronto, la torre más alta

DUBAI (El Mercurio, de Santiago).– Tiene el único hotel siete estrellas del planeta.
Está construyendo el edificio más alto del globo.
Y planea crear un archipiélago llamado The World, que recreará a escala los cinco continentes, y cuyos terrenos ya están siendo adquiridos por famosos y millonarios.
Mezcla de islam, ultramodernidad y opulencia, la llamada Ciudad del Oro sorprende por donde se le mire.
Esta no es una ciudad de otro mundo, pero a veces parece que lo fuera.

Los Emiratos Arabes existen hace sólo tres décadas, pero hoy es una de las potencias económicas del mundo.
En tiempo récord, el país pasó de ser de un pequeño reino de nómadas a una próspera potencia petrolera.
Aspira convertirse en uno de los centros turísticos y financieros más importantes del mundo, y ya tiene una cara que deslumbra: Dubai, la joya del golfo Arábigo, y una de las ciudades más sorprendentes del Medio Oriente.

En rigor habría que llamarla emirato igual que a sus seis compañeros federados que conforman los Emiratos Arabes Unidos: Abu Dhabi (el más grande, Dubai es el segundo), Ajman, Fujairah, Ras Al Khaimah, Sharjah y Umm Al Quwain.
Si bien todos comparten el hecho de ser una especie de oasis en el desierto de Rub al Kahli –uno de los más áridos del mundo–, la diferencia está en que cada uno tiene su propio gobernante y sus propias leyes.
(continúa)

Mar del Plata, más temprano que nunca

Con el Festival Internacional de Cine, la Copa Davis y diversas obras deinfraestructura, la ciudad toma temperatura de temporada desde noviembre

MAR DEL PLATA.- Y de repente, como casi nadie imaginaba, la temporada se hizo más larga. Y más rica. Y con más estrellas. Porque el turismo fuerte asoma con las fiestas de fin de año, pero el impulso inicial y cada vez más contundente llega ahora desde los primeros días de este mes de la mano de decenas de congresos y convenciones, ahora el Festival Internacional de Cine y, quién iba a imaginarlo hace un mes, aquí y en menos de dos semanas la final de la Copa Davis.

En medio de la crisis económica internacional y las dudas que de puertas adentro generan sus consecuencias, Mar del Plata vive el mejor noviembre de los últimos años con su nombre y sus postales recorriendo todo el mundo.

Ahora habrá que ver el comportamiento de los viajeros en los momentos centrales del verano, sobre todo a partir de un fortalecimiento de destinos competidores en países limítrofes gracias a las variaciones cambiarias.

Estos grandes acontecimientos, como el Festival de Cine, la Copa Davis o la Feria del Libro, que se realizará desde los últimos días de este mes, se suman a otros impactos promocionales que la ciudad logra a partir de obras y novedades que presenta para esta temporada.
(Continúa)

Sociedad / Documento : Vivir sin AGUA

Vivir sin agua

Se la considera la peor sequía registrada en la Argentina en los últimos cien años.

Hay ocho provincias afectadas; millones de hectáreas declaradas zona de desastre agropecuario; cosechas perdidas por un valor de 700 millones de dólares; más de 700.000 bovinos muertos y un perjuicio económico de 2000 millones de pesos, aunque otros análisis elevan esa cifra a los 4000 millones.

Pero, más allá del desastre -y lejos de cualquier señal de alivio por recientes y leves lluvias ocasionales-, miles de argentinos viven sin agua desde siempre.

La sequía es parte su vida y uno más de sus innumerables pesares. Así lo cuentan...
(continua)

Las provincias, los pueblos

Santa Fe . El 72% de su superficie está afectado por la sequía. El perjuicio económico se calcula en más de 2000 millones de pesos.

Santiago del Estero . Las últimas grandes lluvias se produjeron entre 2003 y 2004. Bandera, Añatuya y Quimilí son las localidades más afectadas.

Córdoba . La provincia cosechará 1 millón de toneladas de trigo, contra 3,5 millones del año pasado.

La Pampa . Catorce millones de hectáreas fueron declaradas en emergencia agropecuaria.

Buenos Aires . Las pérdidas económicas para la provincia se estiman en 900 millones de pesos.

Chaco . En lo que va del año, las lluvias no llegaron a los 60 milímetros. El daño económico es de 700 millones de pesos.

Río Negro . El gobierno declaró diversas áreas "zona de desastre agropecuario".

Los animales

En Santa Fe, la sequía mató 400.000 cabezas de bovinos. Y hay 4.500.000 con graves problemas de alimentación.

En el Chaco murieron 140.000 animales.

La Pampa perdió el 7% de su stock vacuno.
Una vaca cuesta alrededor de $ 1000. Un productor ganadero mediano tiene, en promedio, 300 cabezas.

La Sociedad Rural de Tostado, en Santa Fe, estima que sólo en el departamento de 9 de Julio murieron 30.000 animales.

En el departamento de Vera, Santa Fe, se perdieron unas 150 mil cabezas de ganado. Y 500 mil vacas no tendrán cría.

Una vaca consume, en promedio, de 60 a 70 litros de agua por día. Ismael Asan, productor de Tostado, es propietario de 100.000 vacas, de las cuales ya murieron 3000.

El agua

Cavar un pozo de grandes dimensiones con una retroexcavadora, para acumular agua en época de lluvia, cuesta 25.000 pesos.

Poner a trabajar un camión cisterna para que extraiga y reparta agua les significa a los municipios afectados 1800 pesos por semana.

Cavar un pozo de seis metros cuesta entre 2000 y 3000 pesos.

En Pampa del Infierno, Chaco, se reparten 220.000 litros de agua por día. En época de lluvias, esa cantidad baja a 150.000 litros.

En el norte de Santa Fe, los esteros y las lagunas La Tigra, El Bonete y La Loca se han secado. El agua de pozo está salinizada y las pasturas están arruinadas.

El gobierno de Santa Fe entregó 24 millones de litros de agua potable en los departamentos de Vera y 9 de Julio.

domingo, octubre 26

36 años después - La tragedia de los Andes como nunca se contó -

36 años después
La tragedia de los Andes como nunca se contó

La increíble historia de los sobrevivientes de los Andes vuelve convertida en un libro -La sociedad de la nieve-, que publicará Sudamericana. LNR fue testigo del emocionante reencuentro de los rugbiers y escuchó sus confesiones. Aquí, el relato

MONTEVIDEO, Uruguay.- "¿Sabés por qué la historia sigue interesando? Porque estamos vivos. Los 16 que sobrevivimos hace 36 años estamos vivos", dice enérgicamente José Luis Nicolás Inciarte, e intenta explicar el porqué de la edición de La sociedad de la nieve , el libro de Pablo Vierci que reúne a los sobrevivientes de los Andes. "La historia interesa más ahora que hace treinta años porque el mundo cambió muchísimo. Hoy se habla y se resalta mucho más los valores, el espíritu humano, la amistad -asegura Adolfo Luis Strauch-. En esta historia, en la nuestra, hay una cantidad de valores humanos que estaban escondidos."

El 13 de octubre de 1972, el Fairchild 571 (F571), un turborreactor F227 de dos motores arrendado a la Fuerza Aérea Uruguaya, se había estrellado en el centro de la cordillera de los Andes. A bordo viajaban cuarenta y cinco personas, entre pasajeros y tripulantes, mayoritariamente integrantes de la primera división del equipo de rugby amateur del Old Christians Rugby Club, ex alumnos del colegio irlandés de los Hermanos Cristianos en Montevideo, Uruguay, junto con familiares y amigos. Tras diez días de búsqueda, el Servicio Aéreo de Rescate chileno los dio por muertos (...) Setenta y dos días después, dos jóvenes harapientos y esqueléticos surgieron de repente en las proximidades del valle de Los Maitenes, en las estribaciones de la cordillera chilena de Santiago, tras una caminata inverosímil de diez días. (página 17)

Unica. Se repite una y otra vez. Es la misma palabra que hace eco en varias voces en el salón del ya mítico club Old Christians Rugby Club, donde diez de los dieciséis sobrevivientes (hubo asusentes con aviso) se reunieron con LNR. "Lo nuestro es el resultado de lo que te dicen todos los gurús, esos que hablan del trabajo en equipo; acá hay gente que lo llevó a cabo sin tener esa formación y con sólo 19, 20 años -reflexiona Gustavo Zerbino-. La teoría fue llevada a la práctica y dio resultado." (continúa)

domingo, septiembre 21

La Nación - Revista -

Extra Salud / Primavera / Sociedad
Flor que me hiciste bien
Ana Paula asegura que guardará por siempre las flores de su primer novio; Guido es chef y hace 10 años que cocina con flores; Rubén, un médico clínico de 52 años, trata a sus orquídeas como pacientes. Cuando las flores son algo más que un amor de primavera
21.09.2008 Diario de hoy

Extra Salud / Primavera / Tendencias
A correr
La llegada de la primavera despierta las ganas de hacer deporte. Para los que no tienen mucho tiempo o necesitan hacer una actividad aeróbica, o simplemente quieren disfrutar del aire libre, algunas sugerencias antes de pararse en la línea de largada
21.09.2008

Extra Salud / Primavera / Lugares
La Prairie: ¿por siempre joven?
El equipo médico de la clínica más famosa del mundo por sus terapias de rejuvenecimiento cuenta cómo se trabaja para lograr que la gente se vea mejor
21.09.2008

Extra Salud / Primavera / Historias de vida
El preventorio
El peruano Elmer Huerta, presidente de la Sociedad Americana del Cáncer, pensó en crear un consultorio donde se atendiera a la gente sana. Y lo logró: en el hospital más grande de Washington estableció un modelo de prevención de las enfermedades más graves, que da sus frutos
21.09.2008

Extra / Salud / Primavera / Belleza I
Según pasan los años
Las mejores opciones disponibles para retrasar el envejecimiento. Tratamientos con mínima invasión, que pueden reemplazar o acompañar cirugías estéticas
21.09.2008

Extra Salud / Primavera / Belleza ll
Sin marcas
Las arañitas, que llegan a afectar al 90% de las mujeres, hoy pueden combatirse con procedimientos combinados. Novedades, hábitos que las mejoran y mitos para desterrar
21.09.2008

Día del Fotógrafo
Testigo de mil batallas
La Segunda Guerra Mundial, la rendición de los japoneses en el USS Missouri, las luchas en Palestina antes de la creación del Estado de Israel, los conflictos bélicos en Indochina, Marruecos, Afganistán y, por si hiciera falta algo, 17 años de amistad con Pablo Picasso.
En el Día del Fotógrafo, el mundo según David Douglas Duncan
21.09.2008

Personajes
Tute, líos de pareja
Humorista gráfico, cineasta, cultor del tango, el multifacético Tute publica en la editorial Sudamericana un nuevo libro, llamado Araca, corazón! , en el que vuelve sobre un tema recurrente en su producción: las relaciones no siempre fáciles entre hombres y mujeres
21.09.2008

Opinión
Por qué hay que hacer dieta
Por Máximo Ravenna
21.09.2008

Extra Salud / Consumo
La huerta congelada
Las verduras frescas y nutritivas también vienen del frío. Secretos para descongelar y alimentarse bien
21.09.2008

Vinos I / Novedades
Del sol de medianoche
Finlandia, una vodka suave y delicada que inspira a los mejores bartenders
21.09.2008

Vinos II
Cerveza con el asado
Avívese de lo que es la fuzzy logic y la actitud fefifa del llámeme-mañana; la distancia más corta entre dos puntos no es la línea recta: es por el pastito
21.09.2008

La Nación-Revista-

¿Qué podemos hacer para sentirnos bien? Extra salud / Primavera

Compartir, estar con los afectos, disfrutar a pleno del escaso tiempo libre, salir a correr... Qué eligen los argentinos (y qué dicen los especialistas) a la hora de procurar ser más felices.

Mariana Verón es soltera, tiene 30 años y dos trabajos para poder mantenerse. Dice que no entiende de política, pero que sabe que las cosas no andan bien. En momentos de incertidumbre, su refugio son los afectos. "Lo que más placer me da en la vida es juntarme con mi familia y mis amigos. Soy muy pegota y ellos me ayudan a sobrellevar los trances difíciles", cuenta, recién llegada a su casa de Belgrano, después de 12 horas de trabajo. También le gusta leer, dice que la relaja y la saca de contexto. "Voy al gimnasio y ando en bicicleta con amigos los fines de semana. Me gusta sentirme bien, hago deportes, como sano y medito."

El argentino es un eterno Ave Fénix. Es que las sucesivas crisis del país lo ponen a prueba todo el tiempo. Como una profecía, cada tanto, una descomunal avalancha ensombrece a la sociedad en su conjunto, sumergiéndola en las turbias aguas del de­sasosiego, la angustia y la desesperanza. Aunque al cabo de un corto tiempo los argentinos comienzan a emerger de las profundidades para ponerse nuevamente de pie. Y así, década tras década.

(continúa)

La Nación -Revista-

domingo, agosto 31

Cambalache: Atropello a la razón

Por Enrique Pinti

Ese chofer de taxi que nos lleva a toda velocidad sin que nadie se lo haya pedido, sólo porque está apurado, vaya a saber por qu, y nos hace temblar pasando semáforos en amarillo y esquivando peatones que tienen que emular a las estrellas del ballet ruso dando saltos para salvar la vida.

Esa gente que llega al cine justo cuando empieza el film, con la sala a oscuras, buscando a tientas asientos libres (si las entradas son numeradas el bochorno será peor), cargados con combos de pochoclo, gaseosa y algún oloroso y grasiento pancho rebosando mostaza por los cuatro costados, que pasarán sobre nuestros pies cual alfombra persa tapándonos la visual, haciéndonos perder el planteo del argumento y derramando a su paso líquidos y cereales no deseados.

Esos pesados que todo lo saben antes que nadie y se la pasan presumiendo de contactos y buenas fuentes para cuanto rumor político, financiero, social o farandulero vuele por el aire y que documentan sus informaciones con bochornosas intimidades de los que defenestran, que a nadie le importan y que en la mayoría de los casos no tienen real fundamento.

Esos reyes de la desgracia que de lo único que hablan es de enfermedades, muertes, accidentes, brutales asesinatos y casos patéticos de violaciones y catástrofes, y que siempre rematan sus espantosos relatos con un "esto sólo pasa acá" tanto como para hacernos sentir en el peor infierno mundial.

Los "médicos" sin título que tienen un remedio mágico, infalible y, si se puede, insólito e inaudito para cualquier malestar: yuyos, tisanas, masajes, acupunturas, ejercicios, relajaciones, pastillas y jarabes que nos imponen desde su experiencia personal sin saber si esos productos son aptos y compatibles con nuestro organismo.

Leer artículo completo aqui

La Nación-Revista

El Mundo / Arte: El libro más caro del mundo.

La mítica editorial italiana que creó Franco María Ricci regresó al estrellato con un libro sobre Miguel Angel que recoge toda la sabiduría artesanal y artística del Renacimiento. Una bellísima obra que conecta la modernidad con el pasado. Adivine cuánto cuesta...

Christian Louboutin, el creador de los zapatos con tacones infinitos y las suelas teñidas de rojo cardenalicio a medida de las reinas de Hollywood, cuando aún era un desconocido intuyendo la gloria, eligió para instalar su primera boutique parisiense la Galerie Vero-Dodat. Ocurrió en 1991.

Una elegante y recóndita calle cubierta, una galería acristalada estilo imperio, luz cenital, suelo como un tablero de damas, maderas nobles y tulipas de Baccarat.
Pronto, el espacio se inundó de celebrities, como Catherine Deneuve o Tina Turner, a la caza de los ejemplares de Louboutin.
Entre los atónitos vecinos de galería que presenciaban ese desembarco había desde un comerciante de extrañas piedras preciosas hasta un bazar de valiosas muñecas antiguas y una sofisticada tiendecita de cosméticos naturales.
Y a mitad de camino, en el número 15, una silenciosa librería de aspecto neoclásico, presidida por un trébol negro, a la que daban nombre tres letras misteriosas: FMR.

Las iniciales de Franco Maria Ricci. Durante 25 años, la marca de la revista de arte más bella del mundo.
De los libros más exclusivos.
Más sugerentes.
Sofisticados.
Mundos ocultos; viajes de leyenda; territorios de alquimia. "La perla negra del mundo editorial", como la calificó Fellini.
Si Louboutin es la alta costura del calzado femenino, FMR es pura alta costura editorial.
Arte, artesanía y belleza al alcance de pocos.
Un tesoro de papel.

Leer artículo completo aqui

La Nación - Revista

domingo, junio 15

Carta abierta a los padres

Luego de leer textos sobre los vínculos humanos y las relaciones parentales, publicados por Sergio Sinay en su columna Diálogos del Alma, Pablo Pera, padre y educador, hizo llegar estas líneas a la Redacción, en las que reflexiona sobre las deudas pendientes de la paternidad. Por la riqueza y actualidad de su contenido, LNR decidió compartirlas con los lectores

Señores Padres:
¿Señores? ¿Padres? ¡Bueh!, dejémoslo así.

Cuando decidí escribirles esta carta abierta, pensé que lo primero que debía hacer era ser muy diplomático, cauteloso, para que nadie se sintiera ofendido. Lamentablemente, una vez más se me escapa la honestidad brutal y, aun a riesgo de ser no agradable en mi discurso, les pido encarecidamente que terminen de leer mi carta, no por mí –a mí no me preocupa ganarme su odio eterno–, sino por aquellos a los que dicen amar profundamente: sus hijos.

Sucede que muchos de esos jóvenes que cada día tengo a cargo desde mi condición de educador varón (género por demás raro si lo hay en el mundo educativo actual) me incitan desde su analfabetismo emocional y social a exhortarlos a ustedes, que son sus progenitores, a detener la marcha (¿o la carrera?) para intentar hacerlos reflexionar (rara actividad en nuestro mundo vertiginoso y materialista) sobre las consecuencias de haberse transformado en “hologramas parentales” en vez de verdaderos “señores padres” de carne y hueso.

En esta ocasión voy a hacer uso de lo que está de moda: opinar. Pero, a diferencia de los que opinan porque es gratis y porque además no consideran prudente la necesidad de conocer y saber acerca de lo que se está opinando, yo voy a opinar desde mi experiencia y mi formación profesionales. Que para eso me vengo formando y perfeccionando desde hace más de 20 años. Y sin falsa modestia se lo digo: créanme que sé de lo que les estoy hablando.

Creo que luego de 23 años de docencia, casi 16 de matrimonio y casi 15 desde que estrené mi rol de padre (dos hijas, de 14 y 9 años), puedo permitirme compartir con ustedes mi enojo. Quiero aclararles que, tal como siempre les digo a mis alumnos y a mis hijas, no me enojo con ellos/as, sino con lo que ellos/as hacen. Lo dicho vale para ustedes en este caso. ¿Qué están haciendo? O tal vez debería preguntarles qué no están haciendo para que muchos jóvenes estén en la actual situación de desamparo emocional, arriesgándose temerariamente a probar quién o qué los detenga para poder experimentar eso que llamamos “límites”. (¡Perdón por la palabra! Seguro que ahora van a pensar además que soy un autoritario fascista…)

Basta con mirarlos un poco, y digo “mirarlos” en lugar de “verlos” para observar sus miradas expectantes, sus ganas de confrontar con alguien adulto que le sirva de guía, de modelo. Basta mirarlos para ver su sorpresa cuando encuentran un discurso y una acción coherentes que refleja la ancestral dupla causa-consecuencia. ¡Claro!... Como para no sorprenderse, cuando a lo que están acostumbrados es a que lo que se les dice (o se les grita) desde el enojo o la impotencia adulta (y por qué no también la inmadurez de los que dicen llamarse adultos) luego de un tiempo se olvida para caer en el reino del Nunca Jamás. Si llegaron leyendo hasta este punto, ¡gracias! Mi enojo no es con ustedes, sino con lo que algunos de ustedes hacen a menudo sin conciencia del daño que les causan a muchos de mis alumnos, sus hijos.

No soy el tutor de Dios ni el custodio de la Verdad. Soy un simple profesor y directivo de escuela secundaria que siente la responsabilidad de colaborar con ustedes cuando veo que mis alumnos –la razón de ser de mi vocación–, que casualmente son sus hijos, se encuentran a la deriva o, peor aun, inmersos en el vendaval de incoherencias que muchas veces sin darse cuenta ustedes como padres generan con sus acciones.
No soy perfecto ni tengo las Tablas de la Ley. No soy un profeta ni un iluminado. Soy el que todos los días, desde hace muchos años, se toma el trabajo de ahondar en la mirada de sus hijos para descubrir su alma, sus dones, sus temores, sus potencialidades, sus incertidumbres. Soy el que, a pesar de muchas de sus agresiones, sigue diciéndoles una y otra vez lo que a veces a ustedes les cuesta ver, creer y aceptar.

Asumo responsablemente mi rol tantas veces antipático, porque mi compromiso –lamento informárselo– no es con ustedes, sino con mis alumnos, sus hijos. No me perdonaría, ni me lo perdonaría mi conciencia, que el día de mañana alguno de sus hijos sufriera alguna desagradable consecuencia por sus actos y yo, por timorato, por cobarde o por cómodo, no hubiera intervenido para intentar –al menos sólo eso– contribuir a torcer el inevitable destino al que su ceguera parental a veces los confina.

Muy a su pesar les comunico que no soy su enemigo, ni su rival, ni su oponente. Sé que esto les aliviaría la conciencia y les permitiría encontrar un nuevo chivo expiatorio (nuevamente lamento comunicarles que seré cualquier cosa, pero nunca un chivo…). ¿Alguien podría llamarme enemigo si lo único que me interesa es ver íntegros y bien a sus hijos?

¿Saben qué? Soy su aliado. Siempre y cuando ustedes me lo permitan, siempre y cuando ustedes confíen en mí.
Realmente sería estúpido y patológico de mi parte querer ganarme enemigos gratuitamente. También sé que no es fácil asumir la verdad, la realidad. Pero, por favor, no caigamos en la evasión, en la negación. Con ello sólo contribuimos a que los jóvenes imiten nuestro modelo. Para poder gestar los cambios necesarios es indispensable que, ante todo, reconozcamos que estamos dentro de los problemas.
¡Y vaya si lo estamos! Los chicos no tienen la culpa. Nosotros tenemos la responsabilidad de su estado actual y también tendremos la de su estado futuro si no hacemos algo juntos.

No puedo exigirles que compartan mi opinión respecto de los modelos de crianza que algunos de ustedes aplican con sus hijos, sobre todo si mi opinión los pone en el centro de la discusión. Pero recuerden que podemos romper todos los espejos que se nos pongan delante, y eso no cambiará nuestra imagen.

Desearía editar un compilado de testimonios de todos estos años de charlas con mis alumnos para que pudieran entender de qué les hablo.

¿Saben lo que se siente cuando se escucha a un chico decir con vergüenza que ellos entienden lo que desde el colegio se les dice, pero que son sus padres los que no lo entienden?

¿Saben lo que se siente cuando se escucha a un chico decir con bronca e impotencia que necesita sentirse aceptado por lo que es aunque ello no coincida con las expectativas que tienen sus padres?

¿Saben lo que se siente cuando se escucha a un chico decir con indignación que sus padres ocupan el lugar de adolescente que le corresponde a él?

¿Saben lo que se siente cuando se escucha decir a un chico entre lágrimas que sus padres no lo registran? ¿Saben lo que se siente cuando se escucha decir a un chico con angustia que preferiría tener menos cosas materiales, pero más tiempo con sus padres?

¿Saben lo que se siente cuando se escucha decir a un chico desilusionado que sus padres le dan vergüenza?

Yo sí lo sé. Y cuando quieran, café por medio, se lo cuento. Y también sé que no soy un superhéroe, que no soy perfecto, que yo también me equivoco. Pero sé que estoy y que me hago cargo, no me borro; en el mejor de los sentidos, “me la banco”.
Les pongo el pecho a los chicos; les sirvo de frontón para que, peloteando conmigo o contra mí, jugando, aprendan el juego de la vida, el juego de crecer. Acepto el desafío y la responsabilidad de proponerme como “modelo”, no como “ídolo” (también en este caso, si tienen dudas con esta sutileza lingüística, el diccionario ayuda).
Les digo y les demuestro con hechos concretos que los quiero, y que por eso mismo debo ser honesto y franco con ellos; aunque muchas veces mis decisiones les resulten inconvenientes porque atentan contra sus deseos.
No soy el genio de la lámpara.
Mi trabajo de educador no es cumplir deseos.
Mi trabajo consiste en descubrir dones, orientar vidas y ayudar a parir lo mejor de cada uno de mis alumnos, aunque en este proceso de parto no exista ninguna peridural que les ahorre el dolor de las contracciones que permitirán dar a luz a un Adulto, con mayúsculas.

Desempolvemos los diccionarios, o, si prefieren una versión más tecnológica y moderna, googliemos en la Web para recordar y revivir algunos vocablos caídos en el arcón del olvido: respeto, responsabilidad, deber, compasión, verdad, honestidad, nosotros, comunicación, escucha, afecto… Tomémonos un tiempo para replantearnos si estamos en el camino correcto. Yo también soy padre, soy esposo, soy educador.
No crean que no los entiendo.

Si bien ninguno de ustedes es un gato ni yo soy un ratón, alguien debía correr el riesgo de “ponerle el cascabel al gato”. Con esta carta sólo intento provocarlos, incomodarlos, sacarlos del sopor de la rutina, despabilarlos.

Sí, fue a propósito. A propósito de esos seres que la vida pone cada día en mi camino y en mis manos; a los que tengo la obligación, el deber y el ardiente deseo de acompañar en la senda de su formación, no sólo académica ,sino también personal y espiritual. A propósito de esos mismos seres que esperan de ustedes la mirada que se pose en sus pupilas, que permita la entrada al maravilloso mundo de los vínculos entre padres e hijos.
Yo sé que mis alumnos no son huérfanos, aunque a veces no pueda evitar sentirlo.
Sé que desde mi rol puedo palear en parte alguna ausencia, pero nunca evitarla.
Desde estas convicciones nació la idea de escribirles.

Si consideran que esta carta no los interpela directamente o que no está dirigida a ustedes, seguramente conocerán a otros padres de otros chicos a los cuales sí esté dirigida. Si así fuera, les pido el favor de hacérsela llegar. Necesito su ayuda. Necesito tener la certeza de que a partir de mañana cada nota dirigida a todos y cada uno de ustedes podrá comenzar diciendo, ya sin hipocresía o sin duda alguna: “Señores Padres”. Así, con mayúsculas.
Un fuerte abrazo. Su mejor aliado.

El autor es profesor de Matemática y licenciado en Gestión Educativa. Actualmente se desempeña como director de escuela secundaria.

La Nacion-Revista