sábado, agosto 8

Alistan a cientos de miles de fiscales para controlar la elección

La falta de boletas y el control del escrutinio son las principales preocupaciones; Pro prevé contar con 100.000 fiscales; la UCR, 70.000, y el Frente Renovador, 35.000; la interna del FPV potenció la convocatoria.

Por Hugo Alconada Mon, Iván Ruiz y Maia Jastreblansky.
El robo masivo de boletas y el conteo manipulado de los votos. Ésas son las dos mayores preocupaciones que manifiestan todos los partidos de cara a las elecciones de mañana. Lo será para la oposición, que teme al poder de fuego del Frente para la Victoria (FPV) que controla la organización de los comicios desde municipios y gobiernos provinciales. Pero también lo será para los candidatos oficialistas, porque vislumbran que la interna bonaerense puede ponerse pesada en ciertos distritos clave, como La Matanza, Merlo y Morón.
Para afrontar esos desafíos, todos los partidos buscaron sumar a decenas de miles de fiscales durante los últimos meses, que se combinarán con otros tantos voluntarios que capacitó la red federal "Ser Fiscal", más los observadores electorales "virtuales" que se apoyarán en las nuevas tecnologías (ver aparte). Entre todos, intentarán controlar las 94.979 mesas de todo el país, de las que 34.502 (el 36,3% del total) se distribuirán por la provincia de Buenos Aires, en especial, en el conurbano.
Con el sólo despliegue de los fiscales, sin embargo, los candidatos saben que no alcanzará. Porque a la mera voluntad deben agregarse conocimientos... y agallas. No todos están preparados para soportar un ambiente hostil, detectar las típicas trampas electorales o denunciar a los "falsos fiscales" que puedan infiltrar los partidos rivales.
¿Cuál es el primer riesgo? El robo sistemático de boletas. Se podrán reponer las que se llevarán los pícaros una, diez o 20 veces, pero finalmente se agotarán. "Eso te mata porque la gente puede quejarse, pero llega el punto en que le responden «elija de lo que hay», como nos ocurrió otras veces. Ahí fuiste", cuenta un veterano de la Coalición Cívica que padeció esos problemas una y otra vez.

"KING SIZE"

A eso se sumará una mera cuestión de tamaño, no por eso menos importante. "Si desplegás todas las boletas que habrá en algunos distritos, no te alcanza una cama «king size». Parece una pavada, pero muchos votantes se toparán con esa sorpresa recién en el cuarto oscuro", indicó a LA NACION una experta de la justicia electoral con varios comicios sobre las espaldas. "La «combineta» de boletas resultará un desafío al momento del conteo", advirtió.
Para eso, el Gobierno ya comenzó a desembolsar $ 1300 millones destinado a la logística de los dos o tres domingos electorales que se avecinan, según informó el director nacional electoral, Alejandro Tullio. Incluye el servicio de correo, el traslado de urnas y la impresión de un padrón de boletas por cada partido.
El otro momento clave comenzará, en efecto, al contar los votos. Porque no importa qué haya en las urnas si no hay fiscales para controlar el resultado del conteo que se anote en la planilla y, luego, en el telegrama. Si no, adiós a todo el esfuerzo.
La oposición dio un paso más y llevó su preocupación hasta la Justicia. Ante la denuncia de Elisa Carrió y el radicalismo, la Cámara Nacional Electoral resolvió este martes reforzar la capacitación de los delegados, que deberán lidiar con las autoridades de mesa y con los fiscales.
Todos, incluso los opositores, se miran con recelo. ¿Se ayudarán entre ellos los fiscales del PJ? ¿Y los de Pro, la UCR y la Coalición Cívica?
El FPV presenta, hacia dentro, un escenario peculiar por la interna bonaerense. El duelo Aníbal Fernández - Julián Domínguez ya exhibió su lado más turbio y se espera que en los cuartos oscuros se sienta el choque PJ contra PJ.
Desde el comando de Fernández afirman que desplegarán una tropa de 30.000 fiscales, "la mitad de Nuevo Encuentro [la agrupación de Sabbatella] y la otra de Aníbal". En algunos distritos puntuales contarán con candidatos locales aliados.
Domínguez descansará más en la fiscalización local. "Confiamos en los candidatos de los 135 distritos, aunque pondremos fiscales generales para supervisar distribuidos en la provincia", confiaron a su lado.
Para Mauricio Macri, el candidato mejor posicionado para disputarle el poder al FPV, la fiscalización en el conurbano será un bautismo de fuego. Lo saben desde su entorno, por eso planificaron la distribución de fiscales en base a un "mapa del calor" de las escuelas más conflictivas en territorio bonaerense, donde el PJ despliega toda su maquinaria electoral. Ahí enviarán a los "más preparados para bancársela", sostienen.
Lo alertó el propio Macri, quien durante el último encuentro con fiscales les avisó: "Tengo que darles una mala noticia. Se van a tener que quedar hasta las diez de la noche". Desde Pro intentan concientizar a sus más de 90.000 fiscales para que puedan "soportar" el hostil momento del recuento final.
La fiscalización de Pro en el conurbano será una combinación entre los recursos que enviarán desde la Capital y los militantes de confianza de los candidatos locales. Pero conscientes de sus falencias, el macrismo abrió una convocatoria por Facebook para reclutar fiscales. Una jugada que, puertas adentro, califican como "revolucionaria", pero que tentó a más de un oficialista con infiltrarles fiscales para luego amargarlos con faltazos inesperados. Los macristas sostienen que esas operaciones ya fueron desarticuladas.
Desde el comando del Frente Renovador estiman, en tanto, que contarán con 33.500 fiscales de mesa y 5000 fiscales generales en todo el país, más el apoyo logístico que prestarán los gremios cercanos. Pero miran con recelo a sus rivales. "Los oficialismos suelen forzar a los empleados públicos a fiscalizar o, peor aún, obligan a personas con planes sociales. En general, las cooperativas copan la parada", dijo el titular del bloque massista en la Legislatura bonaerense, Jorge D'Onofrio. Y disparó contra el macrismo: "Es vox populi en el conurbano que Pro ofreció $ 550 pesos por el día para conseguir fiscales". El macrismo lo negó.
Desde la UCR también vislumbran una elección conflictiva. Aunque confían en la arquitectura nacional de los comités y su experiencia en elecciones, enfocarán una buena parte de sus 70.000 fiscales al conurbano, donde enviarán refuerzos.
Un panorama distinto enfrenta la Coalición Cívica, que implementará el sistema de "alerta temprano" con mesas testigo. De esta manera, intentarán detectar desvíos en las tendencias generales con una medición más fidedigna que los boca de urna.

UNA APLICACIÓN PARA DENUNCIAR INCONVENIENTES

  • Poder Ciudadano lanzó, en alianza con Pol-it, la aplicación "Ojo con el voto". Se trata de una convocatoria para participar en una "observación electoral virtual ciudadana", a través de una aplicación para que los votantes puedan ayudar desde sus teléfonos celulares con el control de las elecciones.
  • La herramienta, que ya está disponible en PlayStore (sólo para teléfonos con sistema Android), permitirá informar la experiencia de voto y señalar si hay problemas en una mesa. Las observaciones quedarán a disposición de la ONG, que elaborará luego un informe para entregar a la Cámara Nacional Electoral.
  • LA NACION, que apoya y difunde esta acción, mostrará en vivo el mapa con las observaciones desde su sitio Web. "Entre todos podemos hacer que las elecciones sean más transparentes", convocaron desde Poder Ciudadano.

PRO ENFOCASUS SOSPECHAS EN 195 MESAS

Distritos calientes
Los fiscales de Cambiemos pondrán especial atención en 13 escuelas bonaerenses donde se agrupan 195 mesas y muchas mañas políticas
El cordón más caliente
Se trata de escuelas de Merlo, Malvinas Argentinas, José C. Paz, San Miguel, Moreno, Quilmes, La Matanza, Florencio Varela, Avellaneda y Lanús
Muchos candidatos
Sobre todo, lo que preocupa es el elevado número de candidatos a intendentes que se presentan en algunos de ellos: en Merlo, 19; en Florencio Varela, 18, y en Lomas, también 18

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